Playa del Pozo — Agaete (la más accesible)
Gran Canaria cuenta con varios espacios de tradición naturista distribuidos por su costa. A diferencia de otras islas canarias, el naturismo en Gran Canaria se concentra principalmente en playas de difícil acceso o zonas protegidas, donde convive de forma discreta con el turismo general. La geografía volcánica de la isla crea calas y acantilados que han facilitado históricamente el uso naturista en ciertos puntos.
Esta pequeña playa de arena negra en el norte de Gran Canaria es la zona naturista más consolidada de la isla. Ubicada cerca del puerto pesquero de Las Canteras, ofrece un ambiente tranquilo y respetoso. La playa es de difícil acceso intencionalmente, lo que ha permitido mantener su carácter naturista durante décadas.
- Acceso: desde el paseo costero de Agaete, requiere descender entre rocas
- Ambiente: principalmente locales que conocen la zona, pocas aglomeraciones
- Infraestructura: sin servicios, muy virgen y protegida
Calas de Maspalomas — San Bartolomé
En el extremo sur de la isla, las calas rocosas entre Maspalomas y Meloneras tienen zonas de uso naturista tradicional, especialmente en los acantilados de difícil acceso. El paisaje desértico del sur crea un ambiente singular para el naturismo insular.
- Cala del Inglés: pequeña y recóndita, acceso complicado por sendero
- Zona de acantilados: entre Maspalomas faro y puerto deportivo, puntos aislados
Playas del suroeste — Mogán y Puerto de Mogán
Aunque Puerto de Mogán es principalmente playa turística, las calas y acantilados adyacentes tienen uso naturista espontáneo. La belleza del municipio y su ambiente bohemio atraen naturistas que buscan playas menos vigiladas que el norte.
Regulación y ambiente
Gran Canaria no tiene playas oficialmente autorizadas para naturismo como en otras comunidades autónomas. El naturismo ocurre de forma tolerada en zonas de difícil acceso o poco transitadas. El respeto por otros usuarios y el carácter discreto de estas zonas es fundamental para mantener la convivencia.




