Cala de la Doncella (Nerja) es la más escondida: solo accesible por mar o sendero difícil, rodeada de acantilados imponentes. Cala de Maro se alcanza por sendero entre huertos de aguacates (25 minutos desde el pueblo). Las calas del paraje de Maro-Cerro Gordo tienen cascadas de agua dulce que caen al mar: un paisaje único en la Costa del Sol.
La Cueva del Tesoro (Cala del Moral, Rincón de la Victoria) es una de las 3 cuevas submarinas conocidas en el mundo: se puede visitar desde tierra. Las calas entre El Candado y La Araña están ocultas bajo los acantilados de la carretera de Almería. Cala Sardina y las calas de Caleta de Vélez son poco conocidas. El kayak por Maro-Cerro Gordo (desde 20 €) es la mejor forma de acceder a calas imposibles por tierra.
Cada playa tiene su propia ficha con GPS, cómo llegar, dónde aparcar y las condiciones de viento y oleaje en tiempo real, ya que estos datos pueden cambiar bastante según la época del año y la hora del día.
Muchas de estas playas cambian notablemente de aspecto y afluencia entre julio-agosto y el resto del año, así que si buscas más tranquilidad conviene evitar los fines de semana de temporada alta.