El naturismo en el Delta del Ebro
Tarragona ofrece algo único: la posibilidad de bañarse sin ropa en plena naturaleza virgen del Delta del Ebro, uno de los ecosistemas más ricos de Europa. El naturismo en el delta no es un fenómeno de moda sino una práctica de personas que buscan playa completamente aislada y contacto con la naturaleza.
El Parc Natural del Delta de l’Ebre es el espacio natural más grande de Cataluña. Sus playas desérticas (Punta de la Banya, L’Eucaliptar, La Marquesa) reciben muy pocos visitantes incluso en agosto. El acceso difícil —a pie, en bicicleta o en coche por pistas de tierra— filtra la masificación. El naturismo se practica en total tranquilidad.
El delta tiene un microclima especial: el viento del norte (migjorn del delta) puede ser intenso, lo que da a estas playas un carácter salvaje que no tienen las urbanas de la Costa Daurada. Las tardes sin viento de septiembre son las mejores para una jornada naturista en el delta.
Naturismo en las calas de L’Ametlla
Las calas de acceso a pie de L’Ametlla de Mar tienen una escala humana diferente a las playas del delta: son pequeñas, íntimas y con agua cristalina. El naturismo en estas calas es habitual pero informal. La privacidad viene del esfuerzo físico del acceso, no de una designación oficial.




