Las mejores calas de Formentera
Formentera tiene calas para todos los gustos: las turquesas de arena blanca del norte (Ses Illetes, Llevant), las calas de acceso difícil del sur (Cap de Barbaria) y las ensenadas protegidas del oeste (Cala Saona). La posidonia oceánica da a todas el color y la transparencia que las hace famosas.
Calas del norte: El istmo entre La Savina y Punta Prima tiene dos caras: Ses Illetes (oeste, arena blanca, turquesa) y Platja de Llevant (este, más natural y menos transitada). Ambas a 3–4 km del puerto.
Cala Saona: Al oeste, protegida del viento del levante. Agua verde-esmeralda, atardeceres icónicos. El único hotel de la zona (Hotel Cala Saona) ocupa la cabecera de la cala.
Es Pujols y ses Canyes: Calas semiurbanas cerca del núcleo más turístico. Fácil acceso, servicios completos, menos exclusividad que Ses Illetes o Cala Saona.
Calas de La Mola: El promontorio de La Mola tiene calas solo accesibles a pie o en barco: Caló des Mort, Cala en Baster y otras sin nombre. Las más vírgenes de la isla.
Cap de Barbaria: El cabo sur tiene calas entre acantilados calizos. Solo a pie. Sin servicios, sin turistas masivos, agua de una limpieza excepcional.






