Las mejores playas de Ribadedeva
Ribadedeva es un pequeño y hermoso concejo costero ubicado en el extremo oriental de Asturias, caracterizado por sus espectaculares acantilados que forman parte del Paisaje Protegido de la Costa Oriental. Aunque posee varias playas y calas, destaca principalmente Playa de la Franca, una de las más accesibles y bien equipadas de la zona, que se conecta con pequeñas calas como El Oso, Los Viveros y Regorgueru durante la bajamar. Es un destino ideal para quienes buscan playas de arena fina en un entorno natural bien conservado, con fácil acceso y servicios completos.
- Playa de La Franca: La más importante del concejo, con 260 metros de largo y 141 de ancho, de arena fina clara. Cuenta con parking (100+ espacios), duchas, sanitarios accesibles, socorristas, chiringuito y acceso adaptado para PMR. Acceso rodado desde la N-634. Se conecta con calas menores en bajamar.
- Cala El Oso: Pequeña cala que comunica con La Franca en bajamar, con cavidades profundas en la base del acantilado. Acceso difícil y aislado, pero con parking disponible. Entorno virgen y olas fuertes. Comparte servicios con La Franca.
- Cala Los Viveros (El Vivero): Minúscula cala de apenas 100 metros con forma de concha, accesible desde El Oso en bajamar. Ubicada en entorno completamente virgen, rodeada de víveros (áreas de acuicultura) que crean pequeñas ensenadas. Sin servicios, acceso solo a pie.
- Cala Regorgueru: Pequeña cala que forma parte del sistema de playas conectadas a La Franca durante la bajamar. Entorno salvaje con rocas y acantilados. Acceso complicado, sin servicios. Ideal para exploradores.
- El Castrón de Santiuste: Islote rocoso histórico (castro arqueológico prerrománico) ubicado frente a Playa de La Franca. Refugio frecuente de gaviotas y aves marinas. Visible desde la playa y desde Los Viveros. Testimonio del poblamiento antiguo de la zona.
Playas accesibles para familias
Playa de La Franca es la opción principal para familias y personas con movilidad reducida. Dispone de rampas de acceso (tres accesos), duchas y sanitarios adaptados, parking cercano con más de 100 espacios, socorristas en verano y chiringuito. El acceso rodado directo desde la carretera N-634 la convierte en la playa más cómoda de Ribadedeva. En bajamar se pueden explorar las calas adyacentes (El Oso, Los Viveros) de forma segura desde la arena de La Franca, permitiendo aventura sin abandonar la comodidad de servicios.
Calas y coves salvajes
Para quienes buscan naturaleza virgen, Ribadedeva ofrece un sistema de pequeñas calas conectadas en bajamar. El Oso, Los Viveros y Regorgueru son auténticas joyitas de arena y roca, rodeadas de acantilados sin urbanización. El acceso requiere caminar entre rocas y conocer bien las mareas, pero la recompensa es un paisaje prácticamente sin influencia humana, con formaciones geológicas espectaculares y abundancia de vida marina en las charcas de roca.
Paisaje de acantilados y patrimonio
La costa de Ribadedeva es una sucesión continua de acantilados que forman parte del Paisaje Protegido de la Costa Oriental de Asturias, uno de los espacios más valiosos de Asturias. El Castrón de Santiuste, visible desde La Franca, es un islote que alberga restos de un castro prerrománico, conectando playa y historia. Los acantilados alcanzan alturas espectaculares creando un telón de fondo dramático para las playas, especialmente impresionante al atardecer.
Mareas y marea baja: el acceso mágico
Un fenómeno crucial de Ribadedeva es que Playa de La Franca se conecta con El Oso, Los Viveros y Regorgueru exclusivamente en bajamar. Esta característica transforma la experiencia: en pleamar tienes una playa principal bien equipada y segura; en bajamar accedes a un verdadero laberinto de calas, rocas y viveros repletos de vida marina. Consultar tablas de mareas es fundamental para explorar el sistema completo de playas.








